Día 5: un paseo

10.9.2015. Este día fue el más caluroso de todos, casi llegamos a los 30 C y el sol pegaba bastante fuerte, así que por la mañana decidimos descansar. Ni siquiera al gato le apetecía moverse ni jugar. Estuve observando los polinizadores que acudían a las flores del patio, aunque todavía no los he identificado.

Después de varios días trotando por los campos de Iberia, nos encontrábamos hambrientos y somnolientos. Decidimos planificar un pequeño paseo por la Sierra de Chinchilla para la tarde.

Sobre las cinco ya estábamos en camino. El día no fue bueno para bichear, pero encontré, bajo unas rocas cerca de las barbacoas, un nuevo caracol que no conocía: Xerocrassa subrogata (Pfeiffer, 1853).

Siguiendo el camino, nos fuimos desviando en busca de una abubilla (Upupa epops) que apareció de repente, y seguimos caminando sobre lomas y entre romeros y espartos hasta llegar a la Casa del Agua, que nos mostró una escena bastante desoladora, pues esta se encontraba prácticamente vacía. A pesar de las lluvias generosas, no sé cómo, dentro de la piscina, a la que no puede acceder la fauna, no había casi agua. Espero que fuera una cosa puntual, porque es una zona interesante. Acercarnos allí nos sirvió para encontrar un pequeño saúco (Sambucus nigra), creciendo entre los juncos churreros del agua que brota por la zona… No hubo grandes observaciones de fauna esta vez y acabamos muy cansados porque anduvimos bastantes kilómetros. Era el penúltimo día.

Día 3, parte 2: collalbas negras y boquinegros en el castillo de Chinchilla

Como dije, fuimos por la tarde al castillo de Chinchilla. Hay una buena población de collalba negra (Oenanthe leucura) en Chinchilla, y muchas aprovechan los huecos de las antiguas murallas para hacer sus nidos y prosperar. Como el día anterior había estado lloviendo, todavía quedaban algunos caracoles pululando por los descampados. Encontré estos dos ejemplares de Otala lactea en la calle Camilo José Cela. Como estoy haciendo una lista de gasterópodos en Chinchilla, esta cita me viene muy bien.

Llegamos al castillo sobre las siete menos cuarto, y la presencia de varios grupos de personas me hizo sospechar que no veríamos ninguna collalba. Otra vez estaba equivocado. Me acerqué al muro del foso, y allí, en una pared, dos collalbas negras (Oenanthe leucura) jugueteaban a perseguirse. Jess consiguió una imagen “de prueba” que me deja usar en esta entrada:

Collalba negra (Oenanthe leucura)

Collalba negra (Oenanthe leucura)

Al atardecer, volvimos a casa. Desde la terraza, utilizamos el detector de murciélagos de mi amigo, y captamos, entre 35 y 40 kHz sonidos que supusimos pertenecerían a algún murciélago de borde claro (Pipistrellus kuhlii) o un murciélago ratonero (Myotis sp). Poco más hicimos ese día. A la mañana siguiente, queríamos levantarnos pronto para pasear por algunas calles de Chinchilla y buscar más fauna interesante. Y justo eso hicimos.

Día 3, parte 1: La Sierra de Chinchilla, de día

8.9.2015. El tercer día, fuimos a la Sierra de mi pueblo. Pensé que sería interesante observar la zona tras las lluvias, y que el día sería fresco tras las trombas. La mañana amaneció ciertamente fría, pero conforme el sol iba caldeando el ambiente, la cosa se fue poniendo interesante. A pesar de que las máximas no sobrepasaron los 23C, el sol llegó a ser tan abrasador que nos quemamos, literalmente.

Primero nos acercamos otra vez a los aljibes de la Calle de la Fuente, para ver las Iris oratoria de la noche anterior con luz solar, y allí seguían.

Iris oratoria en postura de alerta, con ambas patas delanteras estiradas.

Iris oratoria en postura de alerta, con ambas patas delanteras estiradas.

Desde ahí continuamos subiendo hacia el monte por la carretera. Aparte de una enorme larva de coleóptero sin identificar que encontramos bajo una piedra, no parecía que fueramos a ver muchos seres interesantes, algo que nunca llega a ocurrir, la verdad sea dicha. A media mañana ya se movían algunas aves forestales como el mito (Aegithalos caudatus) y el agateador común (Certia brachydactyla), este último era bimbo para mi amigo. En un húmedo tronco muerto de pino junto a una tubería de conexión entre ambos lados de la carretera vimos varias setas, las primeras de esta época para mí.

¿Mycena?

¿Mycena?

Por el sendero, no muy lejos de las setas y los agateadores, nos encontramos con una vieja conocida, la feroz cazadora de caracoles, una larva de luciérnaga Nyctophila reichii, aventurándose dentro del pinar.

Nyctophila reichii

Nyctophila reichii

Yo empezaba a preocuparme seriamente. A veces me ocurre. Voy al campo y pienso que no voy a ver absolutamente nada, que a causa de no sé qué alineamiento planetario en la galaxia de Andrómeda, por cuestión rarológica, la presencia de animales y plantas se reducirá al mínimo, especialmente en lo que respecta a aves. Pero me equivocaba, aunque yo caminaba alerta, con ojo avizor, en busca de algún anfibio y, la verdad sea dicha, no iba con los ojos muy puestos en el cielo o el horizonte.

Quitameriendas (Merendera montana). Durante estos días observamos muchos ejemplares, no solo en Chinchilla sino también en otros lugares de la provincia de Albacete, como en el sabinar de la laguna de los Ojos de Villaverde. La floración se activa con las lluvias de finales de agosto y alcanzan su apogeo entre ese mes y octubre.

Quitameriendas (Merendera montana). Durante estos días observamos muchos ejemplares, no solo en Chinchilla sino también en otros lugares de la provincia de Albacete, como en el sabinar de la laguna de los Ojos de Villaverde. La floración se activa con las lluvias de finales de agosto y alcanzan su apogeo entre ese mes y octubre. ¡ATENCIÓN! No confundir con el azafrán, ya que la quitameriendas es altamente TÓXICA.

La ajedrea (Satureja montana), labiada de floración otoñal, estaba en su esplendor. Cientos de insectos buscaban zumbando y aleteando el maná de sus modestas flores, entre ellos estaban la niña celeste (Polyommatus icarus) y la mariposa manto bicolor (Lycaena phlaeas).

Niña celeste (Polyommatus bellargus)

Niña celeste (Polyommatus icarus)

Caminamos un buen trecho hasta llegar a un espartal en una ladera. Por el sendero, vislumbramos una pequeña ave rechoncheta que salía disparada volando desde una zona arenosa con abundantes madrigueras de conejo. Era un mochuelo (Athene noctua) que se refugió entre el ramaje de los pinos. En el espartal siguiente, Jess advirtió de la presencia de arañas Argiope lobata, que construyen su enorme tela entre las espigas de los espartos. Dos segundos después, yo ya estaba metiéndome sin querer en una. Las patas de la araña caminando sobre mi muñeca me hicieron dar un traspiés que casi acaba en tragedia. Pocos metros más adelante, otro ejemplar dejó verse antes bien y no hubo que lamentar heridos.

Argiope lobata, hembra.

Argiope lobata, hembra.

Nomisia cf aussereri

Nomisia cf aussereri

Aparte de algunos ejemplares de ortópteros y arácnidos que no he identificado todavía, la cosa comenzó a ponerse interesante cuando en un abrevadero para fauna cinegética cercano encontré unos sapillos moteados (Pelodytes punctatus), una de las poquísimas especies que representan a la clase de los anfibios en la Sierra de Chinchilla.

Sapillo moteado (Pelodytes punctatus)

Sapillo moteado (Pelodytes punctatus)

Nos dio tiempo incluso a ver algunos centípedos, y aunque apareció una scolopendra, no resultó ser la S. cingulata, sino otra especie menos llamativa del mismo género.

Arriba: Scolopendra oraniensis. Abajo: Himantarium gabrielis.

Arriba: Scolopendra oraniensis.
Abajo: Himantarium gabrielis.

Las alondras totovías (Lullula arborea) son una especie de aláudido común en los pinares. En esta época se escuchan los ecos de sus cantos y a veces incluso levantan el vuelo cuando uno pasa muy cerca de ellas. También conseguimos ver varios individuos de totovía por toda la zona, aunque el color de su plumaje las hace díficiles de ver, ya que su cuerpo se difumina con las acículas marrones del suelo del bosque…

Jaminia quadridens

Jaminia quadridens

En mi espartal favorito, donde he observado tantas y tantas cosas, las flores del Allium moschatum florecían entre las macollas de la Stipa. Incluso aquí me dio tiempo a encontrar una nueva especie de molusco que no conocía y que jamás había visto: el caracol Jaminia quadridens. Me llevé dos conchas vacías que me identificaron fácilmente, ya que, según he descubierto, es una especie bastante común en España, en zonas calizas, hasta los 2400 msnm. La cosa se puso interesante, como podéis ver, y mis miedos primarios se esfumaron.

El sol calentaba mucho ya a mediodía (aquí ya nos habíamos quemado), así que emprendimos el camino de vuelta. Queríamos ver alguna lagartija adulta, así que guié a mis amigos a una zona donde sé que habita una pequeña población de lagartija colilarga oriental (Psammodromus jeanneae)En el espartal habíamos visto una veloz lagartija ibérica (Podarcis hispanica) y mi amigo incluso vio y fotografió una cenicienta (Psammodromus hispanicus), pensando que era un ejemplar joven de lagartija colilarga. Por el camino de ida hasta este pequeño e interesante lugar, donde por cierto hemos plantado cositas que han agarrado muy bien con ARBA, fuimos viendo más cosillas interesantes. Jess cogió un pequeño crisomélido que he identificado como Chrysolina diluta. En esta misma salida, también vimos más escorpiones Buthus.

Chrysolina diluta

Chrysolina diluta

Buthus occitanus

Buthus occitanus

Cuando llegamos al sitio de las lagartijas, efectivamente, vislumbramos una cruzando rápidamente el camino, pero se metió en una mata y no salía. Estuvimos alrededor del matojo que albergaba nuestra lagartija colilarga un rato, y cuando me cansé, decidí ir por mi cuenta a revisar la reforestación arbera. No me podía imaginar lo que me encontré bajando el camino. Al borde, subida a una genista, una maravillosa y tranquila lagartija colilarga se encontraba tomando el sol pacíficamente. ¿A que nunca habíais visto una lagartija subida a una genista? Pues aquí tenéis a la estrella:

Psammodromus jeanneae

Psammodromus jeanneae

Psammodromus jeanneae

Psammodromus jeanneae

Psammodromus jeanneae

Psammodromus jeanneae

Nos hizo mucha gracia este comportamiento. Las lagartijas tienen espíritus tranquilos, a pesar de que siempre las vemos corriendo por ahí, huyendo de nuestros torpes pasos en el campo. Si uno se acerca lentamente, es posible tomar imágenes como las que hicimos. Incluso, si el animal está lo suficientemente a gusto, puede llegar a cerrar los ojitos reptilianos en nuestras mismísimas narices… Cerca de allí, unas viejas conocidas, las salamanquesas comunes (Tarentola mauritanica) tomaban el sol tranquilamente, adoptando ese característico color terroso bajo el sol.

Tarentola mauritanica

Tarentola mauritanica

Con estos pequeños reptiles acabó el paseo, que duró prácticamente toda la mañana. Por la tarde acudimos al castillo de Chinchilla, en busca de collalbas negras (Oenanthe leucura). Pero eso lo contaré en la siguiente entrada.

Del cuaderno de campo, observaciones del día 8/9/2015 en la Sierra de Chinchilla (Albacete):
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*Anfibios y reptiles:
1. Sapillo moteado (3)
2. Lagarto ocelado 
3. Lagartija ibérica (3)
4. Lagartija cenicienta (1)
5. Lagartija colilarga oriental
6. Salamanquesa común
*Aves:
1. Mito
2. Agateador común
3. Carbonero común
4. Estornino negro
5. Alondra totovía
6. Abejaruco europeo, bandada muy grande
7. Pardillo común
8. Avión zapador
9. Zorzal charlo
10. Mochuelo europeo

Moluscos de Chinchilla: Cornu aspersum (Müller, 1774)

*Sinónimos: Helix aspersa Müller, 1774, Cantareus aspersus (Müller, 1774), Cryptomphalus aspersus (Müller, 1774).
*Otros nombres: caracol de huerta, caracol común, caracol de jardín.

Cornu aspersum (Müller, 1774)

Cornu aspersum (Müller, 1774). Fecha: 7/9/2015. Loc.: Calle de la Fuente, Chinchilla, Albacete.

Especie muy común en muchas zonas del mundo, es originaria del Mediterráneo y Oeste de Europa, incluyendo las Islas Británicas. Abunda mucho, a veces, apareciendo de forma explosiva tras unas lluvias generosas. Convive perfectamente con otros moluscos, especialmente en parques y jardines, casi siempre cerca de zonas habitadas. Es un caracol muy apreciado en gastronomía, siendo esta la principal razón por la que se ha extendido tanto. En los meses más fríos y durante lo más duro del verano, suele esconderse en grietas y bajo piedras o troncos, aunque, si las temperaturas son algo benignas y húmedas, puede aventurarse a explorar siempre que no hiele. Especie, por lo general, nocturna.

Cornu aspersum (Muller, 1774). Fecha: 4/1/2015. Loc.: c/ de la Cruz, Chinchilla, Albacete.

Cornu aspersum (Müller, 1774). Fecha: 4/1/2015. Loc.: c/ de la Cruz, Chinchilla, Albacete.

Moluscos de Chinchilla: Ambigolimax valentianus (Férussac, 1822)

* Sinónimos: Limax valentianus Férussac, 1821; Limax valentiana Férussac, 1822; Lehmannia valentiana (Férussac, 1822); Limax poirieri Mabille, 1833.
*Otros nombres: babosa de jardín, babosa de invernadero, babosa ibérica, babosa española.

Babosa valenciana (Ambigolimax valentianus)

Babosa valenciana  Ambigolimax valentianus (Férussac, 1822). Fecha: 7/9/2015. Loc.: Plaza del Pilar, Chinchilla de Montearagón, Albacete.

Especie autóctona de la Península Ibérica que se ha extendido por diversas partes del mundo, prácticamente por todos los continentes. Muy ligada a asentamientos humanos, aparece en jardines, huertas e invernaderos. En Chinchilla se oculta en grietas profundas, bajo troncos o piedras y en la tierra durante los días más tórridos, saliendo al exterior cuando las lluvias son copiosas, por la noche. Es común en primavera y otoño. Se alimenta de materia vegetal.

Existen varias especies similares, aunque esta es la más común en el casco urbano. Ambigolimax valentianus presenta un tono amarillento o anaranjado en el manto y dos franjas oscuras a cada lado del cuerpo. Cuando se ve en peligro segrega gran cantidad de moco.