Philoscia muscorum

Hace poco me ha dado por las cochinillas. Bueno, la verdad es que siempre me han interesado. En mi patio siempre veo la típica Porcellio scaber, que se esconden bajo macetas y en grietas y huecos, y que es una especie que no se enrolla cuando se ve en peligro. De pequeño, siempre vi a los “bichos bola” (Armadillidium vulgare), que yo prefería llamar “cochinillas”, porque la palabra bicho siempre me ha parecido un poco despectiva (anda que “cochinillas”…).

Hoy he ido a Millington Wood, que es un bosquecillo bastante tocado por la mano del hombre. Durante y al acabar la Segunda Guerra Mundial se plantaron un montón de árboles para producción de madera (píceas, arces, haya, etc.), quitando espacio a la fresneda original. Entre el bosque y la localidad de Huggate, hay una zona de altas laderas y valles desarbolados por entre los que discurre la carretera. Esos prados se utilizan para pastoreo, y excepto algunos espinos albares, saúcos y tojos dispersos, prácticamente no se ve ningún árbol en la zona.

En uno de esos valles, hemos estado curioseando esta mañana. Sobre la húmeda hierba, algunos troncos viejos y repletos de recovecos y túneles, reposaban. Entre lombrices, colémbolos y otras cochinillas, han aparecido algunos ejemplares de Philoscia muscorum. Nunca había visto esta especie, amante de zonas con poco arbolado y bastante común en las Islas Británicas. Una nueva especie añadida a la lista.

A la izquierda, Oniscus asellus. A la derecha, Philoscia muscorum.

A la izquierda, Oniscus asellus. A la derecha, Philoscia muscorum.

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