Día 4, parte 2: visita rápida a Horna y Pétrola, y encinas de La Felipa

Flamencos rosas (Phoenicopterus roseus) en Horna.

Flamencos rosas (Phoenicopterus roseus) en Horna.

8.9.2015. Esta entrada va a ser corta, porque no vimos mucho, esta no es la mejor época, aparte de flamencos y ánades reales, pero bueno, al menos mi amigo vio flamencos de cerca. En Pétrola había todavía un flamenco con un ala rota, debido a la brutal granizada ocurrida pocos días antes, así que se lo comuniqué al director de la laguna, que amablemente me dijo que irían a buscarlo.

Anax parthenope

Anax parthenope en Pétrola.

En Pétrola vimos un martín pescador (Alcedo athiis), la primera vez que veo uno en este sitio, le hicimos fotos pero no son dignas de colgarlas en la red (estaba subido a un carrizo pero tiene ramaje delante y únicamente se ve el pico y el obispillo azul brillante). También algún chorlitejo grande (Charadrius hiaticula), un combatiente (Philomachus pugnax), cigüeñuelas (Himantopus himantopus) y andarríos chicos (Actitis hypoleucos). A la vuelta, volvimos a pasar por Horna, y esta vez, una garza real (Ardea cinerea) descansaba en medio, entre un grupo de azulones y cucharas. Nada del otro mundo, aunque interesante cita la del martín pescador.

Saxicola rubetra

Saxicola rubetra

Al volver, pasamos por La Felipa, no sin antes detenernos a observar, en la carretera entre La Felipa y Chinchilla, el paso fuerte de tarabillas norteñas (Saxicola rubetra), mosquiteros (Phylloscopus sp) y collalbas grises (Oenanthe oenanthe). De ahí, fuimos directos a las encinas de La Felipa, donde a veces he visto alcaravanes… bueno, no en las encinas, obviamente, sino por esa zona. Lo único que vimos fue un nido a rebosar de hormigas Crematogaster scutellaris, y poco más… Tenía una foto de esta colonia en el móvil, pero mi móvil se escachufló y la perdí…

En El Torcío

El otro día (11.07.2015) estuve explorando, junto a unos amigos, las orillas del río Júcar a su paso por el término municipal de Albacete, en el paraje conocido como El Torcío. Para llegar hasta allí desde Albacete, ha de dirigirse uno por la carretera que lleva a Los Pinares, junto a Romica, y en uno de los desvíos se llega hasta el pequeño paraje, atravesando repoblaciones de pinos carrascos y piñoneros, con buenos sotobosques de romeros y coscojas en algunas zonas, y algunos nogales y encinas solitarios.

El Júcar, a su paso por el paraje de El Torcío.

El Júcar, a su paso por el paraje de El Torcío.

Uno de nuestros amigos, amante de la pesca sin muerte, se entretuvo a la orilla del agua, intentando pescar alguna carpa, y mientras, fuimos a dar un paseo para explorar la zona. Alejándonos de la orilla del Júcar, las áridas laderas de las lomas aparecían cubiertas de vegetación mediterránea como romeros, coscojas, pinos carrascos y piñoneros, encinas y algunas zarzas y espinos albares, así como retamas y cardos. Las uvas de pastor (Sedum sediforme) alzaban sus amarillas inflorescencias entre los tomillos y las rocas. Muchas hierbas ya hacía días que andaban agostadas, pero los insectos se encuentran en su salsa en esta zona: calor y sol es lo que necesitan para concluir sus ciclos. Vimos varias especies de hemípteros (chinches), muy abundantes en el monte por estas fechas:

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Jess tuvo la suerte de ver un insecto que jamás he visto, yo me lo perdí, pero al menos le hizo una foto. Se trata de una Stictocephala bisonia, una chinche saltadora de la familia Membracidae, procedente de Norteamérica, que se ha extendido mucho por el sur de Europa.

Stictocephala bisonia

Stictocephala bisonia

Una de las chinches que vi y que fotografié me sorprendió horas más tarde, al comprobar la foto, ya que su escutelo servía de hogar a un pequeño grupo de ácaros parásitos chupadores de hemolinfa.

Chinche verde (Nezara viridula) parasitada por ácaros.

Chinche verde (Nezara viridula) parasitada por ácaros.

Agalla de la avispa parásita Diplolepis eleganteriae sobre un foliolo de rosal silvestre (Rosa sp.).

Agalla de la avispa parásita Diplolepis eleganteriae sobre un foliolo de rosal silvestre (Rosa sp.).

También hubo tiempo para la observación de aves. Las oropéndolas europeas (Oriolus oriolus) no dejaban de cantar desde los altos álamos plateados, incluso conseguimos ver una hembra; pero, sin duda, la estrella de la tarde fue un jovencito alcaudón común (Lanius senator) que se mostró muy dispuesto a ser observado por nuestros curiosos ojos, mientras devoraba una abeja. El canto de los jilgueros resonaba por el vallejo y las golondrinas rozaban el agua a toda velocidad con sus cortos picos para saciar la sed.

Alcaudón común (Lanius senator), joven.

Alcaudón común (Lanius senator), joven.

La flora de la zona también tiene interés científico. Un espino albar (Crataegus monogyna), con los frutos todavía verdes, resistía implacable la insolación veraniega de media tarde, junto al camino, a unos metros del río, donde la zona perdía esa humedad característica de los bosques de galería.

Espino albar (Crataegus monogyna)

Espino albar (Crataegus monogyna)

Los árboles que crecen en la orilla forman un paisaje característico. Los álamos blancos (Populus alba), de follaje plateado, parecen de purpurina cuando el viento voltea las hojas y muestra su envés blanquecino. Otros árboles comunes en la zona son el fresno (Fraxinus angustifolia), los sauces (Salix sp.) y el olmo (Ulmus minor), que no es raro por el Júcar albacetense. En las orillas, los carrizos (Phragmites australis), las cañas (Arundo donax) y las eneas (Typha domingensis) hacen imposible el acceso a las salvajes aguas del Júcar, formando un ambiente sombrío y húmedo que aprovechan los invasores peces mosquito (Gambusia holbrooki) para resguardarse y alimentarse. Estas zonas remansadas son óptimas para ellos, ya que no se aventuran al centro del cauce, donde el agua podría llevárselos, y porque se alimentan de pequeñas larvas de insectos que viven entre los tallos de estas plantas palustres.

Bosque ripario en El Torcío.

Bosque ripario en El Torcío.

Fue una tarde de exploración y descubrimientos naturales en buena compañía, acompañados por el fluir de uno de los ríos que hidratan las secas tierras de nuestra zona, el Júcar.